Agnieszka Morawiecka

Hola

Te acompaño en tu camino hacia la paz y la armonía emocional.
Desde siempre me interesó el mundo de las emociones humanas.
Con la aparición de los hijos nuestra vida sufre un verdadero terremoto. En este momento se cambian nuestros valores, prioridades. Entramos en un desequilibrio tanto interno como con nuestro entorno, nuestra pareja, familia etc. Estos acontecimientos llevan a reformular toda nuestra vida. Surgen las preguntas ¿que hago? ¿Cómo hago? para ser mejor madre/padre o soy buen/a madre/padre? Y todo esto en el nombre de bien del niño.
Para mí, el «bien del niño», es una madre tranquila. Es decir, una madre quien sabe satisfacer sus necesidades universales, por lo que puede atender plenamente las necesidades del niño. Así tiene espacio y posibilidades de crear buena relación con el niño y armonía en la familia.
Nuestro mundo emocional dividimos en sentimientos «buenos» y «malos». A muchos de nosotros se nos ha enseñado que los verdaderos sentimientos, y especialmente los «malos», no están permitidos ni que se expresen. Sin embargo, esa no expresión de sentimientos en la edad adulta se paga con variedad de dolencias o «desgracias».
Te invito a prestar especial atención a Tu mundo interior, a las emociones que sientes, como las expresas o si las expresas.